Manifest a favor de la música de qualitat
Ens trobem en ple apogeu (sí, en català també existeix aquesta paraula) de la música comercial barata de l'estiu, un fenòmen que es repeteix cada any i que és molt poc saludable per la cultura musical de la societat.
Tot llegint l'Especial Metal del Guitarra Actual, m'he trobat amb un interessant article sobre Iron Maiden, escrit per Albert Mas. Us transcric la primera part d'aquest article, que és un manifest excepcional de la música de qualitat, la música intemporal:
Como el propio Adam Smith recomendaría: "Encuentra algo nuevo y mantén la mente abierta". Sin embargo, a veces lo "nuevo" está en lo "viejo", pero lo que sucede es que simplemente no hemos reparado en detalles. Pero ¿Qué es lo "nuevo" y qué lo "viejo" en un arte como la música? En una época donde las estrellas son más fugaces que nunca, y donde los éxitos se miden por semanas, no deberíamos dejarnos arrastrar por esta vorágine de lo inmediato. La música si es buena es eterna y la oigas cuando la oigas va a producir el mismo impacto en ti ayer, hoy y mañana. Cuando oigo a alguien decir: ¡Ah, es esa canción antigua del año pasado...! produce en mi un efecto entre cómico y de vergüenza ajena. Es sólo una muestra de cómo el sistema inculca en el público la idea de "música basura", de consumir y tirar, más cercano a la filosofía de los burguer kings o de Operación Triunfo, que de un arte tan elevado como el musical. Es difícil sustraerse a esa moda de lo pasajero, ya que los medios se encargan de machacarlo a todas horas: lo más nuevo, lo último, que si nu-metal, que si nu-hardcore y que si tal o pascual... Hay que luchar contra esos queridos lectores por nuestro propio bien. ¿Qué es esto de estrale poniendo un nuevo nombre a cada estilo de cada grupo? ¿No es sólo una estrategia de márketing? ¿Y si es una estrategia de márketing, porqué nos la creemos entonces? En esta época donde de nuevo no hay absolutamente nada más que los nombres, es necesario que saquemos las conclusiones por nosotros mismos y dejemos de seguir las "modas", porque si no estaremos perdidos y a merced de cualquier campaña de cualquier multinacional. Nuestra obligación es saber discernir entre lo nuevo y lo viejo, o lo que es lo mismo, entre lo más trillado y lo menos, lo demás es seguir la corriente. Todos los grandes maestros han estudiado desde siempre los estilos de sus antecesores, Wes Montgomery estudió a Django Reinhard, Beethoven estudió a Bach, Steve Vai estudió a Van Halen y Frank Zappa y la lista sería interminable. Se inventa a partir de unos conocimientos previos y las influencias trabajan muchas veces a nivel subsconciente, ya que no somos la mayoría de las veces conscientes de nuestras propias influencias y, de hecho, alguien que no hubiera leído nunca nada de música no podría llevar su arte hasta los extremos que de otra forma los llevaría. [...]Tota una declaració de principis...







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